La Sonrisa Interior

La sonrisa interior

El acto de reír y de sonreír es una manifestación de nuestro estado de bienestar, es un indicativo de que nos encontramos alegres, calmados y confiados. La sonrisa es algo innato, no hay que ir a ninguna escuela para aprenderlos, y en nuestras edades más tempranas se ríe y se sonríe cientos de veces al día, cualidad que va reduciéndose según entramos en la edad adulta llegando a reducirse por debajo de cien incluso en personas felices, y cuando la persona está estresada o insatisfecha con su vida, a penas se sonríe alguna vez al día.


Con la meditación propuesta para este mes, podremos ejercitarnos en la sonrisa para recuperar nuestra esencia más natural, que es la de sonreír, sonreírnos por dentro, sonreír a la vida y de esta forma dejar que la vida y el entorno también nos sonría a nosotros y podamos ser conscientes de ello.


La sonrisa tiene múltiples efectos benéficos para nuestro organismo, es un método natural y directo para levantar el ánimo, ayuda a reponerse del estrés cotidiano, oxigena las células y ayuda a combatir el cansancio, además de regular nuestro sistema nervioso y múltiples beneficios más. Podríamos decir que es la medicina más completa que tenemos en nuestro interior, totalmente accesible y sin efectos adversos.


Los sabios taoístas afirman que cuando se sonríe, los órganos producen una secreción similar a la miel que nutre todo el cuerpo. Sonreír a los órganos les hace también expandirse, hacerse mas suaves y más eficaces.

La práctica de la Sonrisa Interior comienza en los ojos. Estos están unidos al sistema nervioso autónomo, que regula la acción de los órganos y las glándulas. Los ojos son los primeros en recibir señales emocionales y inducir a los órganos y glándulas a acelerarse en ocasiones de stress o peligro, y a tranquilizarse cuando pasa la crisis.




PRACTICA

Sonríe a los órganos.

1. Relaja la frente. Se puede imaginar cualquier cosa o persona que a nosotros nos produzca una sensación placentera. Sentir esa energía de la sonrisa en los ojos.

2. Dejar que esa energía de la sonrisa pase al entrecejo, luego hacia la nariz, y después a las mejillas. Sentir como relaja la piel de la cara y va pasando a los músculos de la cara, puede producir una sensación de calor en toda la cara. Cuando llegue a la boca, esbozar una ligera sonrisa, después pasar a la lengua y a la mandíbula. La lengua debe tocar el paladar uniendo el canal Gobernador y el canal de la Concepción.

3. Sonreír al cuello y la garganta, ahora se eliminan las tensiones que se acumulan en esta parte del cuerpo. En la parte delantera se encuentran las glándulas tiroides y paratiroides, sonreír hacia las glándulas sintiendo la garganta abierta como una flor.

4. Dejar ahora que la sonrisa pase a la glándula timo, detrás del esternón a la altura de la segunda costilla. El timo es la sede del amor y de la energía curativa.

5. Pasamos al corazón, que también rige el amor, la compasión, el respeto y la alegría. Agradece a tu corazón su función y siéntelo abierto y relajado, como si realizara su trabajo con más facilidad.

6. Llevar la alegría del corazón a los pulmones. Agradecerles su maravillosa función de proporcionar oxigeno y expulsar el dióxido de carbono. Sonreír a los pulmones para expulsar la tristeza y la melancolía. Dejar que la energía alegre y amorosa pase hacia el hígado.

7. Sonreír al hígado, en la parte derecha debajo de las costillas, eliminar con la sonrisa cualquier enfado o sentimiento de ira que pudiera haber en el hígado, sonreír hasta que se sienta la amabilidad en el hígado.

8. Pasar con la sonrisa al bazo/páncreas, situado en la parte central hacia la izquierda, sonreírle en aptitud de agradecimiento por controlar nuestros niveles de azúcar en la sangre, y contribuir al sistema inmunológico. Sentir que se vuelven más suaves y limpios.

9. Conducir la energía hacia los riñones, en la parte baja de la espalda, y sentir como se vuelven más frescos y limpios, sonreír también a las glándulas adrenales justo encima de los riñones. Eliminar los temores que puedan estar en los riñones.

10. Pasamos a la zona genital en el bajo vientre, entre el ombligo y el sexo. Sonreír a los órganos sexuales y sentir toda la alegría, amor, amabilidad, etc., que ha ido pasando a través del resto de los órganos.

11. Volver de nuevo a los ojos y sonreír ahora a todo el conjunto de órganos de la parte frontal del cuerpo, hacerlo hasta que no quede tensión en ninguna parte.

12. Culminar la meditación sintiendo que todas las células del cuerpo sonríen, en un estados de alegría y agradecimiento, incluso deja que una nube de sonrisa rodee tu cuerpo, lo acoja y lo proteja. Siéntete agradecido por esta práctica, por este momento que te dedicas y siente agradecimiento a la vida toda por tu experiencia vital.

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Un cálido y risueño abrazo otoñal.

Salvador Fernández Tlf: 607 113 182

acupuntura_renying@yahoo.es

www.eltaoesvida.com

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